BIOGRAFÍA

Esta es la última biografía crítica (escrita por JAJ en 2008), publicada en vida del artista en el catálogo de la galería La Metro (Valencia).

RAFAEL BARTOLOZZI

Rafael Bartolozzi es un artista que pertenece a la generación de los 60, formada por artistas muy dispares vinculados por su adscripción genérica a la recuperación de la figuración, y al Pop Art. A partir de 1962, iniciará sus estudios de Bellas Artes en la Universitat de Barcelona, la irregular asiduidad a ésta institución, le hará conocer a un grupo de estudiantes activistas, y a través de profesores como Rafael Santos Torroella empezará a exponer en la Sala Gaspar, mítico espacio de ésta ciudad.

Su actividad destaca por la diversidad de medios utilizados (aunque ocupan un lugar privilegiado la pintura y la escultura). Desde 1965 se contabilizan más de 300 actividades, desde las más canónicas dentro del mundo del arte contemporáneo, como el entorno y muralismo, hasta actividades más alternativas y dispares, que se sitúan en los márgenes del discurso artístico. Aquí la lista se vuelve interminable y curiosa: presencia en colectivas de prestigio, presencia en Ferias internacionales, ejecución de conferencias en fórums relevantes, creación de objetos de merchandising, participación en coloquios, gestión cultural (director y creador –junto a Joan Abelló– del Premio Nacional de Poesía Visual “Joan Brossa” de  Vespella de Gaià, Tarragona), performance, happenings, ediciones, diseños, esculturas de poliéster, bronce, mármol, madera, hierro. Iniciador de la realización de happenings en Cataluña. Hay que recordar que el hecho de haber sido Alcalde de Vespella de Gaià, está considerado como uno de los happenings de mayor duración de la historia del arte contemporáneo (12 años: 3 legislaturas); debemos mencionar el realizado anteriormente, bajo la batuta de Joan Illa, en Granollers, en el año 1974, experiencia continuada, en la misma ciudad, por Salvador Dalí 3 meses más tarde.

En sus inicios estuvo fascinado por la abstracción y la obra de Millares, Saura y Tàpies, al instalarse en Barcelona, en septiembre de 1962, retornará paulatinamente a la figuración, y en las próximas dos décadas a partir de una neofiguración, denominada magistral por la crítica especializada (J.E. Cirlot) y prensa, consiguió ser uno de los representantes más importantes del Pop Art en España. La obra más significativa de éste periodo fue el edificio pintado (más de 2000 m.) de la fábrica Tipel (1970) de Parets del Vallés. La exposición realizada en los Pabellones de Arte de la Ciudadela, en Pamplona, el año 1975, fue una ocasión inmejorable para evaluar una primera década de obra, bajo el signo del desnudo dramático y el erotismo transgresivo, de evocaciones fantásticas, por lo cual se le consideró como un “Gustave Doré de nuestra época”, (J. Corredor-Matheos).

En los años 80, representó a España en La Biennale di Venezia, y fue cuando a partir de una lectura personal de la transvanguardia italiana y otras corrientes pictóricas del momento, se inclina esporádicamente por el informalismo, siempre –pero– con un referente real. Un artista absolutamente maduro y seguro de las propias capacidades expresivas, y con una renovada capacidad de trasgresión se nos muestra en la antológica del Museo de Navarra (1990), que como la anterior de 1975, actúa de resumen conciliador de anteriores propuestas y presentación de proyectos renovadores (J. Abelló). Este personalísimo estilo de color y sensibilidad mediterránea, de texturas y grafismos, traduce al mismo tiempo una aptitud enorme para el dibujo y la representación de un universo mágico, tan ancestral como cotidiano. Dos exposiciones esenciales de ésta época son (Bartolozzi al Castell de Torredembarra, 1992) y (Colección Margodí 1993), en el Museo de Arte Moderno de Tarragona, donde muestra una temática arcádica que lo conecta con el proyecto dulce de Achille Bonito Oliva, de quien acepta y adopta el uso enfático del periodo manierista.

Pero el devastador incendio de agosto de 1993, que destruyó gran parte de su municipio, comporta un replanteamiento cívico de la propia obra, y disipa, completamente, este paraíso ficticio. Vuelve “a dirigirse al hombre con la pintura” (B. Porcel) con una lamentación particular y L’Incendi, es una colección de obras inspiradas en esta catástrofe, y de orientación expresionista, con diversos objetos encontrados, manipulados por el calor de las llamas, restos de una arqueología natural (D. Giralt-Miracle) que fueron presentados en la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona (1994). A partir de éstas obras el Institut Català d’Estudis Mediterranis, organizó la antológica Metamorfosi de la Natura, inaugurada en el Palau Robert de Barcelona (1995). De 1999 es la gigantesca escultura Alfa & Omega, verdadero ensayo de land art ya que está situada dentro del mar frente a la playa de Torredembarra (Tarragona). Dietrich Mahlow, director del programa “Ruta del Arte”, patrocinado por la UNESCO, ha propuesto ésta escultura para señalar el inicio en Venezuela (Universidad de los Andes, Mérida) y el fin en Nazca (Perú) de dicho proyecto, con la reproducción gigante de dos ejemplares. La primera ya se ha llevado a cabo en 2004.

Esta suma de experiencias, la voluntad de difusión del arte en el mandato municipal, (resumidas sus obras de este período en la exposición que le dedicó la Galería Àmbit, en 2004, con la publicación de un libro, Bartolozzi, 1991-2004, con textos de J. Abelló y B. Luna), la recreación del genius loci, la culturalización del territorio, y la propia tradición familiar en el mundo del arte crearán la identidad singular de la propia obra, y si –por un lado– se buscan respuestas en la recreación de los parajes y bosques de la infancia en Navarra, por otro el conocimiento del arte y la propia creatividad lo llevará a mostrar una nueva terminología artística, como manifiesto de intenciones: el minimalismo barroco simbólico.

No hay que olvidar la vertiente “conceptual” y “objetual” de su obra, que tres exposiciones, no muy lejanas en el tiempo, consagraron: Bartolozzi/Borrell. El Secret del Port. (Tinglado2. Moll de Costa. Tarragona 2001); Nihil Prius in Fidem “Vestigium” (Museo Camón Aznar. Zaragoza 2003); y TAKLA, viatge profund (Antic Ajuntament, Tarragona 2005).

También en 2005 presentó en el Centre d’Études Catalanes, Universidad la Sorbonne de Paris, la serie Fauna d’Horts donde se compendian valores simbólicos y mágicos y formas animales producto del subconsciente. Técnicas mixtas que parten de la sabiduría de los contrarios, Oxímoron, una palabra clave en la biografía del artista. Figura retórica que significa textualmente locura extrema y que rige el criterio y las actuaciones de la Fundación Rafael Bartolozzi, constituida en 2003, dedicada a su obra y a la investigación plástica y científica.

Un hito importante fue la publicación del libro Aventuras maravillosas de Bartolozzi (March Editor, Barcelona 2005), un compendio creativo y desenvuelto sobre su obra, con un toque íntimo, ya que se dedica a toda la saga Bartolozzi. En 2006, después de superar una terrible dolencia, organiza en el Castell de La Nou un montaje iniciático, resumen de toda su obra. El año siguiente, en La Cerverina, uno de los espacios más históricos dedicados al arte en las Terres del Ponent, presenta de nuevo obra reciente. Y, a finales de 2007, en el céntrico espacio barcelonés Born en Ribera de Roser Marcé, presenta Suite Núvies, performance creativa que sorprende y entusiasma por su originalidad, y con idénticos deseos y similares pero renovadas características, presenta ahora su obra en La Metro de València.

Murió el 22 de marzo de 2009.

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